viernes, 5 de septiembre de 2008

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

Nooo! Esto no es una despedida, solo es lo que me dije cuando apareció esta valla frente a mi mientras paseaba por la orilla del vena.


¿Cuarentena?¿La Nasa?¿Obras interminables? Efectivamente es la tercera cuestión. Yo solo se que si vas un poco despistado te la tragas...la valla, claro, ¿que va a ser?

4 comentarios:

Alfonso de la Fuente Ruiz dijo...

Mucho más peligroso es si se va en bibicleta, pues después de todo, la valla invisible está sobre el carril bici.
Puede uno salir por el otro lado convertido en daditos, como el gato Silvestre de los dibujos animados. Eso para los que aún no sabemos hacer el truco de metal líquido del Terminator 2.
Por otra parte, la valla está medio retirada y hay muchas familias que, para continuar su paseíto matinal o verspentino, se la saltan a la torera.

Davidytal dijo...

Me llama la atención que el jardin que esta dentro de la valla este mejor cuidado que el que esta fuera... Tal vez tengan a los jardineros ahí encerrados y como se aburren trabajan.

Macacolandia dijo...

A mi también me llama la atención pero yo no la hago caso.

Alfonso de la Fuente Ruiz dijo...

Quizá la valla sirva para mantenernos a nosotros fuera. nosotros, los que dejamos que los jardines crezcan desatendidos y melenudos, los que ensuciamos la acera y no mantenemos el césped al mismo milimétrico mivel.
Quizá al otro lado de la valla exista un mundo feliz, un lugar utópico, una isla perfecta que nos mantiene fuera hasta que no mejoremos nuestros corazones lo suficiente como para ser aceptados en la idílica sociedad que late en el interior.
O quizá es pa' que no pase la gente.