Hay que ver lo mal que tratamos a nuestros queridisimos contenedores de colores.
Hay gente que todavía piensa que el color de los contenedores es solo cuestión de estética y no es así, el color te indica de que se alimenta. Por ejemplo el contenedor verde se alimenta de vidrios como los fakires, el amarillo de plásticos y metales y el azul de papel y cartón.
Si a un contenedor de un color le dais algo de comer que no le corresponde entonces se pone malito y le rebosa por los orificios.

Un claro ejemplo es este pobre contenedor azul que se encuentra malito y a punto de expulsar la causa de su intoxicación, esos breaks de vino que a estas alturas todos deberíamos saber que es el alimento de los contenedores amarillos.