jueves, 6 de noviembre de 2008

SOLO ANTE EL PELIGRO

Siempre que pasaba cerca de él me llamaba la atención la entereza del solitario árbol rodeado de obras amenazantes y él resistiendo como si nada pasase a su alrededor.


Sirva de ejemplo de lo que está pasando en el mundo, la invasión del ladrillo contra la extinción de bosques.

Ahora que el ladrillo parece que ya no cabe... igual el negocio es la invasión de los bosques volviendo a sus antiguos hogares como hace el agua con las rieras que ahora se usan de aparcamientos.

En definitiva que este esplendido árbol parece que espera la vuelta de los de su especie.

1 comentario:

Montxo dijo...

Me recuerda al árbol que había en el antiguo patio del colegio Jesuitas, el de la calle molinillo. Tenía la pila de años y cuando los curas vendieron los terrenos para hacer casas, aguantó estoicamente entre las obras.

Creo que ya no está, tendré que comprobarlo.

Saludos.